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En una noche oscura, nos
encontramos en un lugar lleno de ruinas, un poblado desértico, lleno de
monstruos. Mis amigos y yo somos los únicos que estamos en este poblado
maldito. Yo, llevo una espada pesada con poderes sobrenaturales con una
armadura echa con la bendición de los dioses y un anillo que me sirve como
escudo ningún ataque a traspasado esa defensa hasta ahora. Mis amigos, Pand, con su bastón negro echa por su tribu demoníaca es
capaz de invocar a la Oscuridad con magias catastróficas su armadura absorbe
cualquier magia a pesar del daño con lo que le devuelve el golpe al enemigo; Menrir, el Boomerang lo hizo el solo con la intención de
defenderse mientras estaba solo lo más sorprendente de este guerrero es su gran
facilidad de moverse en las batallas su protección la encontró en una cueva del
dios Apolo que a su vez se proclamaba como hijo del Sol; y por ultimo Albert un monje que puede invocar a la Luz también es capaz
de invocar a un ser de la Oscuridad su arma son las dagas echas por las
lagrimas de Galatea su protección es Sanc una pequeña bola mecánica que le protege de cualquier
magia elemental. Andamos con el cuidado ya que cerca estaba nuestro gran
enemigo de pronto salieron una horda de Galkimaseras
seres demoniacos que se rebelaron a la tribu de Pand, le reflejamos las magias gracias a Albert y Sanc pero solo hicieron
eliminar a pocos Galkimaseras, por si fueran poco
aparecieron un ejercito de Férreos y Behemot,
entonces Pand invoco al dios del Trueno, Odin, parece que no salía por ningún sitio pero de pronto
se le vio aparecer en lo alto de una casa de dos pisos con Sleipnir,
el caballo de ocho patas, Odin saca su espada de la
cintura cuando estallo un Rayo Odin montado en Sleipnir se lazo directamente al pasillo de Galkimaseras, Férreos y Behemot y
los elimino de un solo golpe con su Sable. Uno de los Galkimaseras
estaba vivo, pudimos hacerle hablar gracias a la Manipulación de Menrir no pudimos saber el nombre de nuestro enemigo
ninguno les vio no dijeron que estaba en la plaza, entonces nos dirigimos hacia
allí, entonces apareció una sombra.
Se trataba de aquel que todos
temen, ese ser que nunca ha sido derrotado siendo el rival más poderoso que
jamás nos hayamos enfrentado, se trataba de Ente Omega. Ente Omega nos puso a
prueba para saber si éramos rivales dignos de enfrentarnos a él. Teníamos que
derrotar a sus dos mejores monstruos: Gran Molbol y
Maestro Tomberi.
Decidimos separarnos en dos grupos
en dos campos de batalla diferente yo y Pand
decidimos enfrentarnos a Molbol mientras que Menrir y Albert se encargaban de
Maestro Tomberi, Molbol
empezó el combate con su Aliento Fétido estábamos como si estuviéramos
drogados, no podíamos ver nada estábamos envenenados, ciegos y mal heridos
teníamos que pensar pronto pero Pand parecía
sonriente como si no le hubiera afectado del todo, cuando apenas podía moverme Molbol intento sacudirme con sus tentáculos con lo que pude
esquivarlo al igual que Pand con su ácido estaba en
el suelo me ha dejado ciego por completo, justo cuando me iba a dar el golpe de
gracia Pand me cubrió, ¡estaba curado del todo! Con
sus alas de demonio extendidas estaba dispuesto a devolverle la faena, primero
le hizo magia Artema con Fulgor seguidamente, Molbol intento una vez mas su Aliento Fétido contra el pero
esta vez no le a afectado nada gracias a su anillo Cinta, entonces invoco al
que pronto le vera en el reino de los muertos, el dios Hades, se abrió un
gigantesco agujero del suelo con unas escaleras en el que al final había unas
puertas se habrían lentamente, de él aparecía Hades con su guardián Cancerbero,
el perro gigante de tres cabezas, primero ataco Cancerbero con tres Artemas potentes en ese momento Hades se concentraba con su
Guadaña llenándolo de odio, le lanza la Guadaña como si fuera un Boomerang
intentando provocar la Muerte, no le afectaba a Molbol
pero estaba mal herido, hizo un ultimo ataque antes de que la Guadaña le
cortara por la mitad a la vuelta, lanzo la magia Meteo
ante Pand sin esperárselo, mientras que Molbol partía por la mitad Pand
es victima de los meteoritos de este, cuando se fue el polvo Pand creía estar muerto pero pude salvarle la vida al igual
que él pudo salvarme gracias al anillo con protección de Escudo, se me había
pasado el efecto de la Ceguera pero no todos los estados alterados, Pand gasto una Panacea para curarme con lo que estaba en
forma para enfrentarme a Ente Omega.
Al mismo tiempo, en el otro combate, Menrir y Albert parecía que lo
tenían fácil ya que el enemigo apenas se movía ante sus ataques como si no le
afectara nada, entonces lanzo su Rencor de la Raza apenas les hacia nada,
entonces dudaban si era un rival digno entonces Maestro Tomberi
acuchillo a Menrir sin que le diera tiempo a
defenderse causándole la Muerte, Albert enfurecido
invoco a Shiva, empezó a nevar de pronto y entre los
granos de nieve apareció Shiva del suelo con el
montón de nieve, con la nieve que sobraba Shiva lo
cogió, hizo una estalagmita grande de nieve transformándolo con su mano en un
bloque de hielo con lo que le lanzo a Maestro Tomberi,
aun así continuaba vivo entonces Albert también fue
acuchillado con lo que los dos quedaban fuera de combate cuando Maestro Tomberi se dirigía para hacerles ceniza apareció de pronto
un pájaro gigante rojo apareció volando, se trataba del Fenix,
esa criatura que resucitaba de sus cenizas Maestro Tomberi
sorprendido empezó a correr pero no fue lo suficientemente rápido como para
esquivar el fuego del Fenix mientras que volaba, a su
vez dejo un par de plumas caer donde están Albert y Menrir nada mas ser tocados por las plumas burlaron a la
Muerte, Menrir no entendía nada, Albert
le explico que había programado antes a Sanc para que
invocara al Fenix en caso de que este muriera.
Los dos grupos nos aproximamos a la
plaza otra vez para enfrentarnos a Ente Omega, no parecía sorprendido al ver
nuestras actuaciones, mientras que los relámpagos resonaban cada vez más
fuertes había un completo silencio, cuando la tormenta paso Ente Omega empezó
atacando con Hielo++ y Piro++,
Albert nos protegió con Sanc,
Albert le contraataco con un fuerte Sanctus, mientras
Menrir nos protegía con Escudo, mientras Pand se concentraba para invocar, tardaría demasiado,
entonces saque mi espada y le golpee a Ente omega sin éxito, llevaba una fuerte
armadura, Albert hizo una llamada a Alejandro, el
guardián del templo de Albert lanzo sus rayos
sagrados desde el templo hasta donde estaba Ente Omega, no me lo podía creer
parece que no le a afectado nada, a Pand cuando le
faltaba poco para el llamamiento Ente Omega le lanzo Fulgor, tardaba mucho con
lo que Pand no podía hacerlo solo, entonces Pand y Albert acordaron
concentrar sus fuerzas para combinar a los seres de la oscuridad mientras yo y Menrir distraíamos a Ente Omega, nos dio un buen puñetazo a
los dos, casi nos deja fuera de combate mal heridos nos curamos, cuando a
estado a punto de interrumpir la concentración de Pand
y Albert, Sanc se sacrifico
para salvarles, entonces los cuatro enfurecimos entonces Menrir
utilizo su ataque especial Bendición sobre mi con lo que me hacia invencible y
cambio mi espada por Excalibur, la espada del
legendario Rey Arturo, entonces yo levante mi furia, Ente Omega intento
aplastarme con su mano pero le fue imposible a la vez que le destroce la mano
le destroce la Coraza y el Escudo con mis Cortes Cruzados, justo en ese momento
Pand y Albert terminaron la
concentración y llamaron a dos dragones, Bahamut
Oscuro y Bahamut Sagrado, los dos volaron desde sus
respectivos lugares de descanso hasta llegar al campo de batalla, al llegar los
dos al mismo tiempo se miraron fijamente y entonces empezaron a volar alto
formando ochos en el cielo hasta llegar a la galaxia, los dos se chocaron
aposta formando un gran destello que se podía reflejar desde el campo de
batalla y apareció de pronto la invocación definitiva: Bahamut
CERO.
Desde el espacio concentro en una mano la Oscuridad y la otra la Luz,
empezó a lanzar fuertes bolas mágicas, Ente Omega que no daba su ultima palabra
lanzo su ataque más poderoso, Juicio Final, lanzo una gran bola gigantesca que
podría acabar con un planeta entero entonces Bahamut
CERO cansado lanzo su ataque definitivo saco de cada mano la Oscuridad y en la
otra la Luz otra vez pensando que lo iba a lanzar combino las dos bolas, cada
vez se acercaba mas el Juicio Final, Bahamut CERO
absorbió la bola fusionada descargo todo su poder, extendiendo sus alas se
disponía a dispararlo por su boca, justo cuando faltaba poco para que Juicio
Final le rozase Bahamut CERO descargo el Giga fulgor
hacia el ataque Juicio Final, es mucho mas potente se aproximaba con mucha
velocidad pero Ente Omega descargaba mas con lo que Bahamut
CERO perdía terreno, decidimos los cuatro ayudar también Menrir,
Albert y Pand me dieron
todo su poder, Ente Omega a la vez que ataca a Bahamut
CERO hacia que nos aparecieran Férreos más poderosos y resistentes empezaron a
atacarnos entonces utilice mi anillo de protección para que nos dejaran un buen
rato, Ente Omega también llamo al Rey Behemot para
que ayudaran a los Férreos, Rey Behemot estaba rompiendo
mi Escudo impenetrable, justo cuando estaba apunto de darnos los Férreos
concentre a Excalibur con la fuerza de mis compañeros
e hice mi gran ataque especial: el Sable Dragón, clave a Excalibur
en el suelo y lo abrió tragándose a los Férreos y al Rey Behemot,
el ataque también llego a Ente Omega que trato de protegerse, no acabo herido
pero se distrajo lo suficiente para que Bahamut CERO
lanzara ya con todas las fuerzas que le quedaban lo utilizo para aumentar la
potencia del GigaFulgor, Ente Omega no se lo podía
creer, ha sido derrotado, mientras que era destruido en pedazos volvía la luz
para llevarse sus cenizas, volvimos a la ciudad donde nos confiaron la misión
de destruir al monstruo que amenazaba al planeta para siempre.
Nos dieron un
buen recibimiento, el Rey Cid nos felicito junto al alcalde del pueblo donde
derrotamos a Ente Omega, nos dimos un buen banquete, también fuimos elogiados
por los guardianes, Albert había recuperado a Sanc gracias a la magia de resurrección, nos convertimos en
los guardianes del reino gracias a nuestra hazaña, desde entonces la luz ha
estado siempre presente.
FIN
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