
Durante años, y hasta la fusión de Squaresoft y Enix, Dragon Quest y Final Fantasy fueron los dos mayores exponentes del juego de rol japonés. En Japón la saga Dragon Quest es más popular, aunque en occidente tuvo mejor repercusión la creación de Squaresoft, pero ambas tienen excelentes historias y supieron a su modos servir como un modelo de videojuego que estableció parámetros que aún hoy pueden verse en el género.
El primer juego de la saga Dragon Quest salió al mercado en 1986 para la consola de 8 bits Nintendo Entertainment System. En Estados Unidos sufrió un cambio de nombre y paso a ser conocido durante muchos años como Dragon Warrior, recién con la salida para PlayStation 2 del octavo título de la franquicia se recuperaría el nombre original en occidente.

El protagonista de la aventura es un héroe sin nombre que debe atravesar diferentes tipos de escenarios de un mapa que influenciará durante años la forma en que se plantean aventuras de fantasía y corte medieval.

El sistema de pelea goza de un control mediante menús, algo tradicional en los juegos de rol por turno, pero con perspectiva en primera persona, a diferencia de Final Fantasy donde podíamos ver por fuera a nuestros combatientes.
Uno de los rasgos más aclamados durante años por la franquicia Dragon Quest es que todos su personajes y monstruos cuentan con el sello del distinguido artista gráfico Akira Toriyama (sí, el mismo de Dragon Ball). Por eso los ojos de los personajes son tan familiares y ni hablar de las versiones más novedosas donde el sello de Dragon Ball se ve en cada guerrero.

La historia nos invita a recorrer un mundo mágico en busca de rescatar a una princesa y asesinar a un dragón maligno, una historia bastante típica pero que supo sentar las bases de una de las franquicias de RPG más famosas de todos los tiempos.
¿Jugaron alguno de los juegos de Dragon Quest? ¿Qué les pareció?